Annie Sprinkle, el sexo y la ecología

(Por Jose María Ponce) – Creo que no hay mejor forma de comenzar mi colaboración con Estrellas del Porno que anunciando la inminente visita de Annie Sprinkle a Barcelona. Es probable que las nuevas generaciones del porno no conozcan a Annie, mujer mil veces reciclada y reconvertida, capaz de atravesar con éxito el árido desierto que lleva a una prostituta y actriz porno hasta los centros culturales más importantes del mundo. Ahí es nada.

No me voy a extender en su biografía, Wilkipedia da suficientes datos y, probablemente, Paco Gisbert aportará en su día más información sobre ella. Sin embargo, cabe destacar que la carrera de la Sprinkle nace en el porno convencional con algunos éxitos sonados del cine X de los ochenta como “Teenage Deviate” o “Deep Inside Annie Sprinkle”. Con “The First Female to Male Transexual Love Story”, empieza a explorar las sexualidades alternativas. A principios de los noventa su carrera da un giro radical. Abandona el porno comercial y comienza a trabajar en películas underground, llegando a colaborar con Nick Zedd y otras estrellas del llamado Cine de la Transgresión. Colabora también con directoras como Nina Hartley y Monika Treut. Paralelamente comienza a realizar sus propios vídeos basados sobre todo en sus primeras performances. De este periodo son “The Sluts & Goddesses Vídeo Workshop: Or Hpw to be a Sex Goddess in 101 easy steps”. En su performance más famosa –“Public Cervix Announcement”- utilizaba un espéculo y una linterna e invitaba a los espectadores a mirar en el interior de su vagina, y en “Annie Sprinkle´s Herstory of Porn: reel to Reel”, repasaba desde la ironía y el humor sus 25 años de carrera en el mundo del sexo. Convertida ya en musa de las artes conceptuales, performer de lujo, militante de las sexualidades alternativas, educadora sexual, escritora y conferenciante, la Sprinkle acuñó y difundió el término post porn. Bisexual declarada contrajo matrimonio en Canadá con su compañera Beth Stephens.

Y ambas visitan Barcelona, entre el 29 de junio y el 17 de julio, para presentar y participar en Ecosex, su último proyecto.
En palabras de los organizadores, “la sexecología es una mezcla entre arte, teoría, educación ecológica-sexual y práctica. Es también una estrategia para crear una relación recíproca y sostenible con el planeta, utilizando la metáfora de la Tierra no como madre sino como amante, huyendo de esa concepción ciertamente machista de la Tierra como una gran madre cuidadora”.
Las actividades de la pareja en Barcelona comienzan el día 29 con una Ecoboda que se celebrará en el Pati de las Dones del CCCB y para la que los organizadores piden colaboración de artistas, voluntarios y asistentes.
El viernes 1 de julio, en el Mercat de las Flors, las artistas realizarán “Dirty Sexecology”, una pieza teatral que ya ha sido representada en otras ciudades del mundo –entre ellas Madrid- en la que Annie y Beth muestran las 25 formas de hacerle el amor a la Tierra. Y en “Aventuras del Love Art Lab”, que está programada en el Antic Teatre los días 9 y 10 de julio, las artistas exponen con humor la dificultad de unir dos activismos –el ecológico y el sexual-. Las actividades de Annie Sprinkle y Beth Stevens se completan con una serie de talleres sobre los que puede encontrar se información en la página oficial del evento.

Para terminar cedo la palabra a la propia Sprinkle con su respuesta a una pregunta sobre cómo sería el mundo ideal para ella: “Tengo una visión del futuro en el cual toda la educación sexual necesaria está disponible para todos; no habrá necesidad de abortar ni transmisión de enfermedades por vía sexual. (…) El sexo es un arma curativa poderosa que será usada regularmente en hospitales y clínicas siquiátricas. Aprenderemos a usar el orgasmo para prevenir y curar enfermedades tal y como los antiguos tántricos y taoístas hicieron. Los trabajadores sexuales serán ampliamente respetados (…) y el deseo dejará de ser un crimen. Los hombres serán capaces de tener múltiples orgasmos sin eyacular, por lo cual podrán mantener una erección cuanto quieran. Las mujeres eyacularán… A nadie le importará con gente de qué sexo tiene sexo cada quien. En el futuro, todos estarán tan sexualmente satisfechos que será el fin de la violencia, la violación y la guerra.”
José M. Ponce















