Crítica de "The Resolution"

(Por Condeduque de Olivares) – En el porno español de los últimos tiempos, un grupo de directores han intentado darle una nueva visión al mismo, realizando películas, donde el argumento fuese lo fundamental de las mismas, y el sexo quedase integrado plenamente en las mismas como un argumento narrativo más. Nombres como Giancarlo Candiano, Pepe Catman o Narcis Bosh, formarían parte de esta escuela, que podríamos llamar Nuevo Porno Español. Roberto Valtueña forma parte fundamental de este movimiento, y como muestra “The Resolution”, segunda parte de la aclamada por la crítica y el público “Dog World” (Mundo Perro).
La película, al igual que su antecesora, juega con un guión, en ocasiones complicado, para ir injertando el número sexual, que lejos de suponer una ruptura narrativa, es una continuidad de la misma, salvo algún número, cuando éstos se han acabado nos han aportado un avance de la historia, que permite enlazar sin problemas con la siguiente historia que nos quiere relatar. La historia, que juega un papel importante, es más ágil que en la anterior entrega, y aunque tiene algunos puntos oscuros, no lastra el ritmo de la película, posiblemente ayudado por el menor número de flashbacks, que en la primera entrega cortaban la historia principal y no ayudaban en nada a la misma, provocando una sensación de cansancio en el espectador en diferentes partes del film.
La fotografía y la iluminación, vuelven a jugar una parte importante en la película, la oscuridad y la buena puesta en escena ayudan a crear una atmósfera de decadencia y dureza, que pretende transmitirnos Valtueña con su historia, una historia de superación en las dificultades, de supervivencia pura y dura en un mundo apocalíptico, donde el más fuerte impone su ley de forma arbitraria. Salma de Nora, se erige en esta ocasión, más si cabe, en la protagonista absoluta del film, prácticamente todo el argumento, si que gira en esta ocasión, en torno a su personaje, y al mismo tiempo es quien más números sexuales tiene en la película. Vuelve a estar acompañada de Dunia Montenegro, Lesly Kiss, Sarah Twain y Priva entre otras.
Las escenas sexuales, rodadas con gran pulcritud, tienen todas ellas un alto grado de voltaje sexual, no obstante decir, que algunas de ellas no tienen ninguna relación con el argumento de la historia, cosa que no sería importante en otras producciones, pero si en ésta, ya que la idea es que sirvan de hilo conductor de una historia a la otra, esto ocurre principalmente con las dos primeras, en la primera Remigio Zampa (director de la prisión) ofrece como trofeo a Mick Blue (jefe mafioso) a la pobre Heidi (una reclusa), realmente no aporta nada a la historia, y es más corta al conversación entre los dos hombres, que si aporta algo a la misma. No obstante está bien rodada y no falta nada en la misma (oral y anal).
Lo mismo, pude decirse de la segunda, donde Sarah Twain, realiza un número pseudosado en un bar, que no aporta nada, salvo comprobar la belleza de la actriz, y su buen hacer en la escena. Sin duda alguna, los mejores son los protagonizados por Salma de Nora, en especial con Mick Blue, donde el número representa una violación, y el lésbico con Dunia Montenegro; tanto estos dos como sus otros dos números, cumplen a la perfección el incluirse dentro del relato, al mismo tiempo que son una muestra de todo el potencial sexual de la actriz.
La escena hétero de Dunia Montenegro cumple con los requisitos clásicos de lo que debe ser una escena sexual, pero quizás es demasiado clasicista, para lo que la película propone, y el lésbico entre Barbara Vamp, Irina Vega y Jenny One corre la misma suerte. En conclusión es una buena película, que intenta sacar al porno de la línea de gonzos que parece ser lo que más interesa a productores y público, y elevar al porno a una categoría que lo iguale al convencional.
Lo mejor: El buen enlace entre escenas sexuales y argumento, convirtiendo a las primeras en líneas narrativas.
Lo peor: Que Lesly Kiss y Natalia Z no tengan ni una escena sexual


















