Downward Spiral (Frank Major y Andrew Youngman, 2008)

(Por Jesús García) Private estrenó el año pasado una de sus producciones estrella de la temporada, “Downward Spiral”. Major y Youngman se encargaron de la dirección y una de las cámaras de esta película de suspense. Y ante la cámara, la compañía sueca situó un plantel de chicas de lujo que incluyó a Bambi, Zafira, Eve Angel, Sandy, Sophie Moone, Nikki Rider, Simony Diamond, Bridgett, Clara G, Cindy Hope, Leanna Sweet, Kyra Black, Cayenne Klein y Kathia Nobili.

Sandy es azafata y se dispone a pasar dos días fuera de casa por trabajo. Sin embargo, el taxi que coge para ir al aeropuerto se desvía y la abandona en un distrito oscuro y alejado poblado por prostitutas, proxenetas y vagabundos.

Como era de esperar de una gran producción de Private, la parte técnica es excepcional. Iluminación, calidad de imagen, planificación, dirección de arte, escenografía, vestuario, maquillaje, música… todo es de lujo. Sin embargo, la edición falla durante la parte argumental, revelando la maña del editor (un tal Chainsaw) en las escenas de sexo, pero su carencia para la narración.

Aún así, la narración es uno de los aciertos de la película. “Downward Spiral” plantea una historia sencilla y atractiva y no cae en el error de querer desarrollarla demasiado ni pretender que sea algo más complejo e importante, como le sucedió a la reciente y fallida “Private: Ghost Lovers”, que desarrolla una buena idea inicial y se queda a medias con un resultado de bajo nivel (si no vas a hacer algo bueno, no te pases con el desarrollo). Major y Youngman dejan el desarrollo de la historia en el planteamiento y, más allá, sólo nos ofrecen sexo con pequeños interludios argumentales que hacen mantener el ambiente de suspense y tensión, para acabar de forma adecuada con Sandy desquiciada en un almacén.

Pero si por algo se caracteriza Private es por sus chicas y sus escenas de sexo y, como es habitual, esta vez no nos fallan. El filme nos plantea siete escenas de sexo potentes y variadas. La primera la protagoniza el novio de Sandy, James Brossman, que aprovecha la ausencia de su chica para montarse un muy buen trío con Cayenne y Kyra Black, que le conceden una buena sesión de sexo oral para recibir luego Kyra un buen anal. La segunda escena cambia totalmente de estilo y nos muestra a Nikky Rider en un Glory Hole (una habitación cochambrosa con varios agujeros por el que asoman pollas que ella chupará hasta el final).

Tras esta escena Simony Diamond ofrece un baile sensual para dejarse abordar después por Frank Gun, Nick Lang, Bob Terminator, Leslie Taylor y Sabee en un espléndido gang bang en exteriores. Tras un repaso oral a todos, llega mucho sexo anal, doble penetración y sexo intenso sin descanso. Para aportar variedad, la siguiente escena es una orgía femenina. Sandy entra en unas duchas de gimnasio y allí se encuentra a las encantadoras y esculturales Sophie Moone, Eve Angel, Zafira, Bridgett y Clara G. Una escena bellísima estéticamente y con un sexo intenso y muy excitante.

Para mí, las escenas sexuales bajan un poco el nivel a partir de aquí. Leanna Sweet y Bruno SX (haciendo de mendigo paralítico) nos brindan la peor escena de la película. Ella, menos atractiva e intensa que sus compañeras y él, realmente desagradable, tienen una escena que plantea mucho morbo, pero que no logra su objetivo. Kathia Nobili protagoniza la siguiente, en la que dos chulos la traen colgada de una grúa en lo que parecía ser la escena más morbosa de la película. Sin embargo, y aunque es una buena escena con mucho anal y doble penetración, queda algo desaprovechada y no es tan buena como podría ser. En la última escena de la película, Sandy se lo monta con dos policías que iban a detenerla, Bambi y Kid Jamaica. Un trío de dos chicas y un chico con el interracial que le faltaba a la película para rematar el filme.

La orgía de las chicas, el gangbang, el Glory Hole y el trío inicial son las mejores escenas de la película, que nos ofrece sexo variado pero sin abandonar en ningún momento la marca de la casa Private. Sandy demuestra su potencial como actriz porno con una actuación más que aceptable y una buena muestra de sus aptitudes sexuales, aunque nos quedamos con las ganas de verla en un buen anal y una doble penetración.

El guión no deja mucho lugar a la actuación, siendo Sandy casi la única uqe debe cumplir con un papel. Y lo hace lo suficientemente bien como para que entremos en la película y nos creamos lo que le está pasando. Sin embargo, y esto ya no es culpa suya, tras la orgía femenina se debería haber desarrollado un poco la trama, para no hacer repetitiva la película y darle más consistencia.

Así, Private no se equivoca esta vez y nos ofrece un estupendo producto. Una película que triunfará como muchas otras de la compañía y que acompañará en éxito a la gran apuesta de Private de este año, “Billionarire”, la secuela de Millonaire I y II, dos de las películas más conseguidas de Private en los últimos años, y de lo más acertado de la compañía al aunar sexo y argumento bien desarrollado.
Lo mejor: La orgía en las duchas, el gangbang y la dirección de arte y producción
Lo peor: Bruno SX y Leanna Sweet






























































































