El FICEB y los festivales autonómicos

(Por Conde Duque de Olivares) – Lejos quedan aquellos tiempos, en los que todos esperábamos la llegada del FICEB, cita indispensable de nuestra “industria”, donde podíamos encontrarnos todos, y al mismo tiempo disfrutar de la presencia de importantes estrellas del panorama internacional. De aquello parecen haber pasado siglos.
Me viene a colación esta reflexión, después de leer la magnífica entrevista a Víctor Diago, realizada por Alberto, y el buen reportaje de Leyla Black sobre el Eros Asturias.

Decía Víctor en esa entrevista, que con imaginación se podría celebrar de nuevo el FICEB, mi pregunta es ¿dónde hay imaginación en estos momentos?, porque creo que el problema no es celebrarlo, que puede hacerse, sino que tipo de festival se debe hacer, si es un festival de cine y no se ruedan películas, ¿qué sentido tiene?.
Hoy, salvo alguna excepción, sólo se rueda para Internet, con lo cual la forma y el enfoque del festival debería ser diferente, entonces la pregunta es ¿se debe hacer el FICEB en estas circunstancias?, para mí es claro que no, porque si no es para premiar a la industria por sus Films, sino sólo ser un acto publicitario, para anunciar los productos de Internet, ahí están los festivales autonómicos.

Partiendo de esta premisa, y como no soy yo quien decide, pongamos por caso que si se celebra el festival, bien, ojala, pero entonces analicemos que ocurrió para que cada año se fuese cayendo, y no vale la crisis económica, porque dinero se ganaba, me refiero a que dejaron de acudir productoras y distribuidoras, cada vez fueron menos las figuras internacionales en acudir, me dirán que si vinieron, cierto, pero la mayoría venían cada año, con lo que se puede decir que eran parte del paisaje.
No estaría la respuesta en que eran muy caros los stands, en que era difícil hacer negocios allí, en que era muy difícil poder realizar una entrevista en condiciones, en que muchas productoras y distribuidoras pensaban, que los premios tendían siempre hacia el mismo lado, quizás, quizás, quizás, que decía la canción.

Ahora el desierto se salva con pequeños oasis, que son los festivales autonómicos, que en ningún modo son incompatibles con el FICEB, si se hiciese; y que cumplen a la perfección dos objetivos: acercar la industria a los consumidores, y servir de reclamo publicitario de sus productos, eso sí pecan de lo mismo que el hermano mayor, de ser un pasen y vean, de shows a todas horas y a todo momento, porque ese es el reclamo para el público, y sirve para ganar los eurillos, que en el fondo es de lo que se trata.

Esta situación de nuestra industria, es la que me lleva a parafrasear a mi coetáneo Francisco de Quevedo, que decía: “ y no hallé cosas en que poner los ojos, que no fuese recuerdo de la muerte”.















