El gran polvo multitudinario

(Por Jordi Olaria desde Japón) – En una industria como es la japonesa, en la que se mueve una décima parte de la economía nacional, nadie puede llegar a imaginar lo que a los productores y directores de cine porno japonés se les pasa por la cabeza. Un claro ejemplo de ello es la película “!!500?SEX!!” (la traducción vendría a ser algo así como “¡¡La primera vez en la historia humana!!. ¡Es una pasada! ¡como se han liado!. Sexo con 500 personas”). Leyendo el título, uno entiende a la primera de que va su guión.

La productora, en un alarde de organización y logística, selecciona a 250 chicas y a 250 chicos que no se conocen en absoluto y nunca se había visto antes. Fleta un ejército de autocares y los lleva a un almacén a las afueras de una ciudad que nadie conoce.

El desarrollo de la trama es bien sencillo, se trata de emparejarse chico con chica (si, lo siento, el plan era limitarse a parejas de diferente sexo. Esperemos segunda versión del film) y allí mismo, dentro de ese apartado y sin personalidad almacén celebrar el Record Guiness del polvo con más participantes de toda la historia.

Como si de un reloj suizo se tratara, durante un periodo de escasos minutos todos ellos van cayendo exhaustos (¿alguien se preocupó por ellas?) y solo un grupito de valientes logran mantenerse en pie ante tal acumulación de cuerpos en el suelo. No quiero ni imaginar el estrés que, en ese momento, los pobres chavales deben estar sufriendo. No sabría decir si se trata de un “venga, que tengo que ser el último” o “ahora no, que Manolito todavía está en la esquina sin los pantalones”. O quizás una mezcla de ambos. Sea lo que estuviera ocurriendo en sus cabezas, tendrán suerte ya que disfrutarán de sus últimos minutos de gloria, a diferencia de sus colegas “los fórmula uno” que ya se están poniendo los pantalones. No es que esté perfectamente informado de todas las novedades del cine para adultos en todo el mundo, pero ¿porque no algo parecido en nuestro país? Bueno, quizás no se haga hecho aún porque el ratio chica/chico estaría demasiado descompensado. Cosas del carácter e ímpetu ibérico.
















