El porno y lo bizarro

(Por Sandra Uve) – Hace años descubrí el mapa de Katharine Gates, escritora, artista e investigadora sexual estadounidense, autora del famoso libro Deviant Desires (Incredibly Strange Sex) Juno books 2000, la guía más completa del mundo sobre el sexo extraño y las parafilias. Cuando el concepto “parafilia” se puso de moda, de puro exagerado y estrambóticos que eran los grupos que componían las parafilias más famosas, pecaba de irreal y parecía una estrategia de marketing más que un estudio sociosexual.

Pero lo que hizo Katharine Gates, fue adelantarse a su tiempo ya que el sexo se ha especializado hasta tal punto, hay tantos subgéneros parafílicos y el porno se ha adaptado tan bien a ellos, creando categorías y subcategorías, que el mapa que inventó esta gurú del sexo bizarro, bien podría ser un organigrama web.
(haz click en los mapas para verlos en tamaño grande)
Lo que viene a decir el mapa es lo que pasará en un futuro muy cercano. Si hace una década el porno se nutría de escenas heteros, gays, interraciales, travestis y trans, jovencitas y mayores, vamos lo normal en esa época, ahora el porno ofrece un abanico mucho más amplio de subcategorías. Miles de vídeos eróticos incluyen muchas alternativas que Gates intuyó en su mapa parafílico: Balloon Explosions (chicas saltando en pelotas encima de balones hinchados o embarazadas emanando leche a trote y moche) ponygirls (mujeres que se visten de ponys y hombres de caballos, con espuelas, cabezadas y sillas de montar incluídas), Cartoon Animal Sex (personas que escogen personajes de dibujos animados y se hacen los trajes para poder follar con ellos), Fat admirers & feeders (sobreexcitación por la comida, por ingerirla y practicar sexo con alimentos y evidentemente con personas obesas), crush freaks (obsesión con todo aquello que el pie humano pueda chafar.

Desde cigarrillos a, especialmente, insectos y animales en general), Robot Doll Fetish (señores con máscaras de maniquí y manos y cuerpo falsos), y el más explotado y normalizado en los últimos años, Bodily Fluids (fascinación por todo aquel líquido que emerja del cuerpo humano, flujo, semen, sangre, leche, orina…). Y esto, como podéis apreciar en el mapa, sólo es un esbozo.
Entrar a valorar si esto es bueno, saludable o divertido, no viene al caso porque a estas alturas ya sabemos que para gustos no hay nada escrito. Incluso la autora incluye dentro de su libro recomendaciones de uso con las parafilias estipuladas como ilegales y no consentidas, y así evitar caer en webs trampa. El hecho es que el futuro será como lo escribieron los grandes autores de la Ci-Fi en los cincuenta.
Como lo dirigieron muchos directores en los setenta y ochenta o como la autora de narrativa contemporánea Jeanette Winterson ha descrito en Planeta azul (Lumen 2007): una historia futurista que retrata un mundo donde todas esas parafilias, incluidas las no consentidas, se han hecho realidad cotidiana. ¿Cuál es el paso para que esa ficción y nuestra realidad se mezclen? Internet. ¿Y el medio de expresión? El porno. Dentro de poco tiempo tendremos tantos tags que será imposible verlos todos. Espero que sea divertido. Las ideas de Gates dan para mucho. Y más.
















