Inicios del Porno Español (2ª parte)

(Por Kaiser Guillermo II) – En la primera entrega les expliqué como los críticos de cine porno realizábamos nuestro trabajo, portando libreta, Boli y linterna en las salas de proyección, esto último como desdije creaba una cierta confusión entre los empleados del cine, que al poco tiempo ya nos conocían, y entre el público pues no sabían muy bien a que venía la linterna y muchos creían que estábamos allí para vigilar que no hicieran tocamientos impuros, algo que ya hacían los empleados paseando y alumbrando los asientos con la linterna de la sala.

Eran tiempos en que en las grandes ciudades, en especial Madrid y Barcelona, se abrieron muchas Salas X, normalmente cines antiguos reconvertidos para la ocasión, algunos incluso situados en zonas céntricas de la ciudad, allí pudimos ver los clásicos americanos de los años setenta y principios de los ochenta, títulos míticos como Garganta profunda, Tras la puerta verde, El diablo en Miss Jones y un largo etc, así como las novedades europeas del momento, en especial francesas, italianas y alemanas.

Al mismo tiempo que debíamos comentar los estrenos en pantalla grande, comentábamos las novedades en VHS, que aparecían al momento, fueron los años en que el mundo porno estaba dividido entre Ginger Lynn y Traci Lords, recuerdo que aquí hubo diversos e interesantes debates en nuestras publicaciones sobre quien era mejor de las dos.

Las críticas eran muy diferentes a las que se puedan realizar ahora, ocupaban una página entera y se debía analizar el guión, la fotografía, el trabajo de actores y las escenas sexuales; recordar que en aquella época las películas porno consistían en argumentos muy elaborados, de cine convencional, aderezados con escenas de sexo explícito, por esta razón muchas revistas de cine incluían la sección de críticas porno.

Fueron tiempos de ilusión y de ir dando palos de ciego, pues ninguno sabíamos nada del tema, ni teníamos recorrido ni información, no existía Internet y era muy complicado acceder a publicaciones extranjeras, así nos fuimos forjando de forma autodidacta, ayudándonos unos a otros, no éramos tantos críticos, poniendo las bases a lo que sería la explosión de la crítica y la información sobre porno en los años 90.
Muchas anécdotas que contar, tantas que no caben en un artículo, lo más importante fue que vimos nacer al porno español con las películas de Jesús Franco y Lina Romay, y después con José Mª Ponce y el nacimiento del FICEB. Aspectos que iremos desgranando en posteriores artículos.















