Jennifer Case: la pornstar arrepentida que abrazó a Dios
No es la primera vez que hablamos en EDP de actrices porno arrepentidas que abrazan la fé para lograr la redención divina. En cierta ocasión hablamos de Michelle Maren, la Marilyn Monroe morena fue una pornstar de los 70´s que al retirarse de la profesión del porno abrazó la fé cristiana y al cabo de unas semanas de la publicación del artículo en EDP nos escribía para solicitarnos la retirada de las fotos sexualmente explicitas de su reportaje, invitandonos eso sí a que recopilasemos otras fotos mas “decentes” de su MySpace. También hemos comentado varias veces en EDP la labor de XXX Church organización cristiana dedicada a “redimir” a actores, actrices y fanaticos adictos del porno. Fue por la “gracia de Dios” que Jennifer Case abandonó la industria del sexo dejando su mensaje a los consumidores muy claro: “Hay una persona real al otro lado de las imágenes que ustedes están viendo, y ustedes están destruyendo su vida y las vidas de sus hijos”.
“Tuve muchísimas y diferentes infecciones todo el tiempo. Abandoné Hollywood, porque me enfermé mucho con clamidia. Me dolía tanto mi abdomen que tuve que volver a casa”. “Hombres, ¡Dios los ama! Yo también los quiero y siempre rezaré por todos ustedes, para que se rompan las cadenas”. En una desesperada llamada a los hombres, Case concluyó la entrevista diciendo: “Estas mujeres son preciosas y merecen ser amadas tanto como usted. Hay una persona real al otro lado de las imágenes que ustedes están viendo, y ustedes están destruyendo su vida y las vidas de sus hijos. Cada película porno tiene la hija de alguien en ella. ¿Y si fuera su niña? ¡En realidad, ustedes pueden estar asistiendo a la muerte de alguien! Actrices y actores pornos mueren todo el tiempo de SIDA, de sobredosis de drogas, a causa de suicidios, etc. Por favor, dejen de mirar pornografía”.
Preguntada sobre cómo pudo recuperarse de los efectos que su profesión dejó en ella, Case respondió que “la única manera en que yo pude recuperarme de aquello es teniendo a Dios en mi vida. Dios me da la esperanza que no tenía antes”. Jennifer Case reconoce que “Jesús era la única manera en la que podía salir y permanecer fuera para siempre. El salvó mi vida. Su amor es increíble. Nunca había experimentado el amor de esa manera. Fue tan intenso que a veces me duele. Mi mente está siendo renovada todos los días por Él. Todas las mentiras que rigieron mi vida están siendo reemplazadas por su verdad, por la Palabra de Dios. Jesús me hizo ver que Dios era mi padre y que me cuidaría. Él comenzó a arreglar las cosas que se habían roto en mi interior”.















