La historia de nuestro cine porno

(Por Conde Duque de Olivares) – A raíz de la estupenda entrevista que Paco Gisbert hizo en esta página a José Mª Ponce, me hice la siguiente pregunta, ¿se ha cuidado la historia del porno español?, mi respuesta coincide con la de Ponce, creo que no, y eso más allá de que no se haya tenido un cuidado por las personas que lo empezaron, es que ni tan siquiera se ha conservado su obra.

Hoy en día, las nuevas generaciones del porno español y no me refiero únicamente a los profesionales sino también a los espectadores, apenas conocen nada de sus inicios, y mucho menos han visto las producciones de la época o conocen a sus protagonistas.

No es culpa de ellos, son los que menos la tienen, sino de que en nuestro país el porno ha sido siempre algo denostado, no sólo por las autoridades sino también por la propia industria, si es que ha existido en algún momento, cosa que dudo, del porno español.

¿Es posible encontrar hoy las películas de Jesús Franco, las primeras producciones de Antonio Franco, o las de Ponce?. La respuesta es no, sólo la revista Interviú sacó algunas en una colección hace años, por lo demás el desierto.

¿Es, pues, esta la forma de dar a conocer nuestra historia?. Evidentemente que no; la verdad es que no hemos aprendido nada de otros países, y no me voy a EEUU, sino a Francia, justo al lado, allí se pueden encontrar en cualquier Sexshop o tienda de videos, las producciones francesas de los ochenta, los títulos míticos de Leroi, Kikoïne, Ricaud y Dorcel. Se puede así ver el desarrollo del porno francés, claro que ellos han tenido desde el primer día una industria seria y potente, han creado un star system, y se han introducido en la sociedad francesa.

En España, por el contrario, se creó un gueto, del que no se ha salido, no se creó industria, y parecía que interesaba más vivir de espaldas a la sociedad, que introducirse en ella, aquí se vivió y se vive al día, a la ganancia fácil, al festival de la carne, ni se cuidó, ni se cuida nada, y así le ha ido y le va al porno español.

Tenemos historia, pero no la conoce nadie, y dentro de unos años será imposible escribirla, no se encontrarán los títulos, no quedará nadie que la recuerde, y lo más triste es que si no conocemos la historia, difícilmente se puede escribir el futuro.















