La ministra que pagaba porno como gastos parlamentarios
Thomas Pfaffe (dpa) – Las cosas no podrían haber sido más vergonzosas y humillantes para la ministra del Interior británica, Jacqui Smith. Fueron dos películas porno las que su marido vio por un canal de TV de pago que la ministra de 46 años declaró como gastos parlamentarios. Si bien se trató de un error y la ministra ya se disculpó y prometió asumir ella misma los costos de la TV X de pago, su imagen pública se vio claramente deteriorada. La mujer que debe ser la cara visible de la lucha contra el terrorismo en el gabinete de Gordon Brown se convirtió en el hazmerreír del Reino Unido. Jacqui Smith debe haberse enojado y mucho con su esposo, Richard Timney, de 46 años. Según la cuenta, el marido de la ministra vio las dos películas porno un martes y un domingo de abril pasado a las 23:18 horas y 23:19 horas. Según informaciones de los medios, Smith no estaba delante del televisor. Si bien en la cuenta no aparece el título exacto de las películas, pero la programación incluía nombres como “Sucias principiantes”, “Sexo transpirado”, “Mujeres maduras” o “Amateurs perversos”.
El esposo de Smith, quien trabaja como asistente parlamentario de su esposa, vio las películas en la casa de la familia en Redditch, en el condado de Worcestershire, en el centro de Inglaterra. En la semana, Smith vive con su hermana en Londres. La otra casa, en la que también viven sus dos hijos de diez y 15 años, está declarada como segunda vivienda, por lo que puede solicitar servicios gratuitos. Allí se colaron los costos del canal de TV pago.
Estos no son los primeros titulares negativos para Smith. Ya anteriormente fue investigada por irregularidades en los gastos. Actualmente se investigan los gastos relacionados con la vivienda de su hermana. Si bien cada una de las películas porno costó apenas cinco libras, los costos políticos de este desliz
aún son imprevisibles. Justo en la semana en que el primer ministro Brown recibe a los 20 jefes de Estado y de gobierno para la cumbre del G20 en Londres, todos hablan de la ministra puesta en aprietos.
Incluso Brown tuvo que salir a hablar del incidente al recibir a su colega australiano, Kevin Rudd, en Downing Street. “La ministra del Interior está haciendo un trabajo increíble, y esto no debería apartarnos de lo que hace para proteger a la gente y asegurar nuestras fronteras”, dijo con cara de piedra. Por su parte, inconmovible y con una sonrisa congelada, Smith se dirigió el lunes a la mañana a su trabajo, pasando por delante de decenas de periodistas que le preguntaban por su renuncia. Sus días podrían estar contados.
Apenas en noviembre pasado había criticado a los hombres que pagan por entretenimiento sexual al discutirse limitaciones para los bares de striptease. Ahora, Brown tiene en un alto puesto a una política que ya no es tomada en serio por la opinión pública. Los observadores políticos parten de la base de que Smith no sobrevivirá a una reestructuración del gabinete prevista para el verano (boreal). También está en duda si el matrimonio de Smith sobrevive el verano. “Estaba furiosa y se sintió muy humillada. En una escala de enojo del 1 al 10 estaba en 55″, dijo una amiga de la ministra al “Daily Mirror”. Otra fuente cercana a la ministra contó al “Daily Telegraph“: “Es difícil decir si va a durar el matrimonio. Está demasiado enojada para pensar sobre eso”, agregó.















