La orgia sado nazi de Max MosleyPartimos de la base de que el señor Max Mosley, gran jefazo de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) es mayorcito para saber lo que hace y es consecuente con todos y cada uno de sus actos. También estamos totalmente convencidos de que mientras sea sano, seguro y consensuado, el sexo en cualquiera de sus múltiples variantes debe ser una práctica libre para todo ser humano. Si Mosley quiere practicar sexo sadomasoquista en su intimidad, no tenemos nada en contra. Si quiere hacerlo con prostitutas de lujo (y lo paga de su bolsillo), tampoco tenemos nada en contra. Y si a sus encuentros sexuales quiere darle un aire nazi, pues que le vaya bien si así lo disfruta más.

No somos nadie para criticar los gustos y apetencias sexuales, porque todos tenemos nuestros pequeños vicios y perversiones sexuales, que pueden hacerse públicas, pero que en ocasiones se prefiere dejar en la intimidad y el anonimato. Parece que a alguien (Ecclestone?) le molesta que Mosley ocupe tan importante rango en esa Federación, y le han tendido una trampa en forma de vídeo con cámara oculta que es posible que le cueste el cargo. No se ha escrito todavía el final de esta sordida historia. De momento, nadie le quiere ver a Mosley en ningún circuito de Formula 1.