Las mejores escenas eroticas de la historia

Escrito el 13-10-2008 por admin con 3 comentarios

(Por Luis LandeiraDiario ADN) – Siendo muy generosos, el 90% de las películas que llegan a las carteleras son pura basura. De entre el 10% restante, hay alrededor de  un 1% que contiene alguna escena de cama que no da risa o ascopena, sino que en verdad excita al espectador. Así que elaborar esta lista no ha sido difícil. Bastó con repasar, casi de memoria, las escasas escenas húmedas de cine no-porno que nos han hecho sudar y, voilá, aquí está el top ten, elaborado con una mano en el teclado y otra en las barbas de Onán.

1) UNA HISTORIA DE VIOLENCIA (David Cronenberg, 2005): sólo un verdadero genio como Cronenberg, bien curtido en filmar los aspectos más anómalos del sexo en obras maestras como Vinieron de dentro de…, Crash o El almuerzo desnudo, fue capaz de crear esta, una de las escenas eróticas más realistas, salvajes, excitantes y ardientes de la historia del cine. Los protagonistas no son un yuppie ni una ninfómana, como siempre, sino un hombre (el fascinante Viggo Mortensen) y una mujer (la apetitosa cuarentona María Bello) felizmente casados que, tras varias broncas, echan un polvo desesperado, violento y animal sobre las escaleras de su hogar-dulce-hogar. Caliente pero inquietante, la escena contrasta con una anterior, también espectacular, en la que María Bello se viste de animadora para recuperar el morbo adolescente. ¿La diferencia? Mientras allí hacen el amor, aquí follan. En ambos casos, los coitos fueron dirigidos con pulso imperturbable por un director con mirada de entomólogo.

2) JAMÓN, JAMÓN (Bigas Luna, 1992): ya lo hemos dicho otras veces, que Luna alcanzó su cumbre en Bilbao y Caniche. Pero las escenas sexuales de éstas películas poseían un erotismo enfermizo y perturbador, sólo capaz de poner cachondos a seres raros, raros, raros. Sin embargo, las españolísimas y lascivas escenas rodadas con el triángulo de amor bizarro formado por Javier Bardem, Jordi Mollá y Penélope Cruz (en su mejor momento como actriz y como hembra) en este clásico del cine erótico mediterráneo llamado Jamón, jamón, son capaces de excitar a cualquier persona con sangre en las venas. Bigas demuestra, una vez más, que, además de un guarro, es un mago de la metáfora visual lúbrica en particular (esa racial y femenina tragaperras, ese tubo de máquina de café eyaculando leche caliente en el vaso…) y del cine en particular.

3) MULHOLLAND DRIVE (David Lynch, 2001): no es, ni mucho menos, la mejor película del autor de Cabeza borradora, y ya había escenas de sexo muy logradas en Corazón salvaje (aquel Willem Dafoe poniendo cachonda a Laura Dern mientras le susurra “di fóllame” al oído) o en Terciopelo azul (con Dennis Hopper engullendo las braguitas de Isabella Rossellini). Pero, sin duda, Lynch nunca había rodado algo tan morboso como las escenas lésbicas de Naomi Watts y Laura Harring en esta retorcida película. Sexo sáfico con muchos amperios, rodado desde el egoísta punto de vista de un voyeur salidísimo. Lástima que Naomi revelará tiempo después que los besos y caricias de su compañera la dejaban fría como el hielo: “La escena sexual más fácil que he rodado en mi carrera fue la de Mulholland Drive porque era con otra mujer. No había ni timidez ni tensión sexual”, afirmó. Al ver la escenita, nadie diría que Naomi no está a cien por hora. Así que una de dos: o miente o es muy buena actriz.

4) DELICATESSEN (Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, 1991): una comedia fantástica, negra y extravagante, cuya escena cumbre nos muestra una insólita visión del sexo como frenética melodía chirriante: el ruido de los muelles del colchón con los cuerpos ardientes dando botes encima suena como un exquisito y cotidiano instrumento musical que sirve de percusión al melancólico cello de una vecina solitaria, a las labores de una maruja o a los ratos catódicos de unos rufianes de barrio. Pocas veces un polvo había sido filmado con tanta elegancia, sentido del humor e imaginación. ¿La única pega? Apenas se ve nada y puede sacar de quicio al espectador más pajillero, que se preguntará desesperado “cuándo demonios salen las tetas y los culos”. Yo, por mi parte, lamento que Jeunet y Caro nunca llegaran a hacer porno.

5) EL CARTERO SIEMPRE LLAMA DOS VECES (Bob Rafelson, 1981): no, no podía faltar. Como ocurre con la de Cronenberg, estamos ante una escena de sexo violento y animal. Casi podemos cortar el ambiente con un cuchillo y oler el sudor y los demás fluidos corporales de los protagonistas, Jack Nicholson y Jessica Lange, convirtiendo el remake de un clásico del cine negro de 1946 en un osado festival de erotismo con sabor casero. Por supuesto, La Escena es esa en la que todos estáis pensando: Jack y Jessie encima de la mesa de la cocina, embadurnados de harina, con las manos en la masa, entregándose a una buena sesión de mete-saca salvaje. Pocas veces dos personas lo han pasado tan bien sin quitarse la ropa.

6) EL CABO DEL MIEDO (Martin Scorsese, 1991): a veces, la escena erótica más morbosa se produce de forma inesperada, sutil, sin necesidad de recurrir a stripteases ni a canciones horteras de Joe Cocker. Aquí, un director tan poco amigo del erotismo facilón como Scorsese, (tomando como base un oscuro clásico de 1962) borda una escena de sexo soterrado y furtivo utilizando dos actores excepcionales: la lolita Juliette Lewis, que por aquel entonces era barely legal (apenas tenía 18 años) y el cuarentón Robert de Niro (un seductor implacable a punto de entrar en los 50 que regala consejos perversos y libros guarros a la virginal teen). “Anoche estuviste pensando en mi, ¿verdad?”, le pregunta él. Ella, ya en edad de consentir, consiente y se estremece, ardiendo por dentro como una tea. Él, le mete el dedo en la boca. Ella chupa, esbozando una felación en el pulgar de Bobby. Y luego, el morreo profundo, ardiente, sexual en grado sumo. Una escena químicamente perfecta que subió muchos grados la temperatura de los patios de butacas.

7) DE AQUÍ A LA ETERNIDAD (Fred Zinnemann, 1953): he aquí un clásico de-los-de-antes: los abuelos también tienen derecho a recrearse las retinas. Y no se me ocurre ninguno mejor que este, que contiene una de las escenas más tórridas del cine del siglo XX: el revolcón en la playa del físicamente perfecto Burt Lancaster y la arrebatadora y curvilínea Deborah Kerr. El mar como infalible metáfora del orgasmo que llega como una ola. Y todo el esplendor de los viejos-buenos-tiempos de Hollywood sobre la arena en unos morreos húmedos y apasionados que escandalizaron a la pacata sociedad norteamericana de los años 50. En España, por supuesto, los censores se pusieron las botas viendo estas imágenes… y luego las castraron a golpe de tijera.

8) LA LEY DEL DESEO (Pedro Almodóvar, 1986): rozando el resbaladizo territorio de la pornografía softcore, el director manchego le echó huevos al toro y se atrevió a rodar (tan sólo 10 años después de la muerte de Franco) varias escenas de sexo homófilo explícito, sudoroso y humeante en una película más o menos mainstream. ¿Los actores? El bisexual Eusebio Poncela y el heterosexual Antonio Banderas. El morbo de estas imágenes reside, tal vez, en la perfecta asignación de papeles: el promiscuo Poncela frente al inexperto Banderas; activo y pasivo, respectivamente. Escrita sin pelos en la lengua, haciendo equilibrismo entre lo vulgar y lo sublime, la escena es real como la vida misma: se abre con un Banderas timorato, hablando de enfermedades venéreas y otras dudas razonables de “la primera vez” y el experto seduciendo: “Desde que te vi en la discoteca sólo pensaba en follarte”, dice Poncela. La escena es fuerte, sin profilácticos verbales ni visuales. La elipsis, llega después de echar mano a la vaselina.

9) MONSTER’S BALL (Marc Foster, 2001): el escenario es una sala de estar de una casa cualquiera, tan real como las que salen en los videos de You Porn. Pero los que se sientan en el sofá son dos actores de primera: la sex symbol Halle Berry y el ex marido de la Jolie, Billy Bob Thornton. Ella llora desconsoladamente y habla y gime… hasta que se pone caliente y ataca: “Hazme sentir bien”, susurra. Y, acto seguido, se echa encima de Billy Bob, dando lugar a una de las escenas eróticas más eficaces y realistas que se han rodado en el siglo XXI. Lamentablemente, tenemos sólo la versión censurada (cosas de YouTube) pero aquí pueden ver la escena completa. Este sí que es “el polvo del siglo”, el que ha expulsado a Douglas y a Stone de esta lista. Halle Berry se ganó su Oscar a golpe de entrepierna.

10) JUEGOS SALVAJES (John Mcnaughton, 1998): el ex director-de-culto que, en su día, fue responsable de Henry, retrato de un asesino y La chica del gangster, hizo una sagaz inmersión en el thriller erótico con esta película repleta de escenas trempantes. ¿Botones de muestra? Por poner dos ejemplos, la recreación a cámara lenta en la gloriosa anatomía de Denise Richards al salir de la piscina o el trío entre Matt Dillon, la Richards y Neve Campbell. Pero, de entre todas las escenas, tal vez la más calentorra y original sea esta: Denise Richards y Neve Campbell haciendo una pelea-de-perras en plena piscina ante los desorbitados ojos de Kevin Bacon. Poco a poco, la violencia se va transformando en morbo, caricias, chupeteo de dedos y… mmmm, espectacular morreo y… ¡bikinis fuera!

3 comentarios

El pornógrafo #1

NO las he visto todas, pero la de Mullholand Drive, Una historia de violencia y la de juegos salvajes me gustaron mucho. Y dicen que la de MOnster’s Ball es tremenda. SAludos amigo

dimutdf #2

qué grande es mulholland drive, toda ella.. una de mis pelis favoritas, y es que el tandem lynch/watts pff….

Queda la web agregada a mis links!!

RockPepe #3

Mullholland drive….obra maestra absoluta del genial David Lynch :) Naomi Watts…tremenda…. preciosa escena lésbica con Laura Harring, aunque no dejemos atrás la de Denise Richards y Neve Campbell en Juegos Salvajes….Intriga, pasión, sexo de alto voltaje entre dos mujeres…nunca falla, éxito absoluto de taquilla.

Escribir un comentario

No necesitas estar registrado para publicar comentarios, puedes hacerlo sin contraseña.
Respeta la ortografía.
Al enviar un comentario aceptas las normas de inclusión de comentarios