PlayBoy no puede con internet

Cualquier hombre con más de treinta años a sus espaldas, recuerda haber comprado de tapadillo revistas como Penthouse o PlayBoy, para ojearlas en la soledad de nuestra habitación y disfrutar de sueños húmedos con las conejitas de Hugh Hefner. Eran otros tiempos. Hoy, el dueño y editor de PlayBoy, intenta vender su revista insignia por la cada vez mayor deserción de lectores, que han visto en Internet un nuevo y barato reducto para sus sueños eróticos. En los primeros tres meses del 2009, el grupo editorial que popularizó a las celebres conejitas ha perdido más de diez millones de dolares. Hefner ya ha recortado un 25% de empleados, pero no contento con ello, busca desesperadamente un comprador que estuviese dispuesto a desembolsar 280 millones de euros. Quizá de esta manera, el anciano Hefner pueda mantener sus famosas fiestecitas en la mansión PlayBoy con decenas de conejitas… como en los viejos tiempos.















