Samanta Villar ¿vuelve? al porno

(Por Ferrán Monegal para ElPeriodico.com) – Se debió quedar con ganas. Me refiero a Samanta Villar (Cuatro) que la temporada pasada nos hizo aquella pamema de 21 días haciendo porno, y quedó tan excitada que ahora, en su nuevo programa (Conexión Samanta) ha regresado a la misma temática. Ahora ha viajado hasta Los Ángeles, en plan excursionista calenta, y allí, en el Valle de San Fernando, que es como el Silicon Valley de la industria porno norteamericana, se ha sumergido alrededor del acreditado falócrata Marco Banderas, un virtuoso muchacho que en vista de la magnitud de su herramienta, se fue a Norteamérica, y allí está triunfando.

¡Ah! es lo que tiene el arte: a veces en casa no te hacen caso y tienes que emigrar para ser valorado. La inmersión de Samanta en esa colosal burbuja de culos, penes, clítoris y tetas ha sido entusiástica. ¡Ah! Nos gusta en casa ver disfrutar a esta muchacha. Aunque esta vez tampoco se atrevió a hacer de actriz porno, la vimos asistir a diferentes sesiones y rodajes -por ejemplo, en una piscina, en la cubierta de un yate o encima de una mesa de billar- y Samanta seguía los esforzados trabajos con mucha devoción y se fijaba una barbaridad. O sea que no nos extrañaría que más adelante, en próximos programas, se atreva a dar el salto y se destape. Por eso, y con muy buen criterio, el pollastre Banderas la obsequió con un detalle: una reproducción exacta, en látex, de su notable aparato. ¡Ah! Había que ver con qué ilusión más bonita recibió Samanta ese regalo. Como ejercicio televisivo, este programa ha resultado ser, simple y llanamente, un reportaje de impactos pornográficos. Podían haberlo hecho tranquilamente otros profesionales de Cuatro, como los Callejeros o esa criatura fashion que se llama Rafa Méndez. Pero Samanta es lista: advertida de que T-5 ya manda en Cuatro, se asegura el porvenir.















