El regreso de las “contract girls”

(Por Paco Gisbert) – A finales de 1984, dos antiguos empleados de distribuidoras de cine y vídeo para adultos llamados Steve Hirsch y David James se asociaron para crear Vivid Video. Aprovechando la eclosión del vídeo, la nueva empresa llegaría a modificar el funcionamiento de la industria del porno americano. En primer lugar, Vivid apostó por el diseño de las desangeladas carátulas que llenaban las estanterías de los video-clubes y sex-shops, creando un verdadero equipo de expertos para que las hicieran más atractivas al espectador. Para apoyar dicha estrategia de ventas, la Vivid inauguró la moda de contratar en exclusiva a grandes estrellas del género para que protagonizaran series de películas bajo su patrocinio.
















