Totó García: "Si eres de la industria del porno y no estás gratis en Internet, no existes"

Totó García, el alma mater de PlaceresVirtuales.com y PornoAburrirse.com ha protagonizado una nueva entrevista en un medio impreso desde las Isles Pitiuses, lugar de peregrinación festivalera de muchos pornstars en verano, sobre todo en la isla de Ibiza. Totó es un visitante habitual en la Ibiza veraniega y discotequera, y los medios de prensa en la isla así se lo reconocen sometiéndole a este tercer grado que os reproducimos a continuación.
Diario de Ibiza | CÉSAR NAVARRO – Sentado frente a una de las jóvenes promesas del cine para adultos español se entiende mejor a quienes dicen que esta industria está cambiando, aunque sea a fuerza de los golpes que le propina la crisis. Alberto ´Toto´ García no luce músculo y no es demasiado alto. Estudia Dirección de Empresas y es sincero; su discurso no es ampuloso e incluso resulta creíble viniendo de un profesional de las ilusiones, aunque en esta industria poco o nada se deja a la imaginación. Apuesta por Internet, donde maneja dos de las páginas más seguidas: placeresvirtuales.com y pornoaburrirse.com. El cine erótico en DVD, pronostica, tiene los días contados.
—Pese a que ´Esto es Benidorm´ fue un bombazo, su mundo erótico navega a través de la red…
—Llevo años trabajando en la red, sobre todo con webs de temática gratuita. Tengo un portal con 40.000 usuarios únicos al día y tras observar la dinámica de lo erótico en Internet decidimos crear la productora para vender nuestros propios contenidos. Para hacer algo que no encontrábamos en la red.
—¿Y qué es eso que no encontraban?
—Un porno un poquito más fresco, más natural, sobre todo joven, con escenas que pueden ser habituales en la vida, como hacer el amor tocando ´Guitar hero´ (ríe)…
—Tengo entendido que el mercado del SMS y el del DVD está en crisis…
—El mercado en DVD está muerto, ya no se hacen películas, solo series dedicadas a Internet. El mercado de los móviles funcionaba muy bien cuando empezábamos pero hubo un cambio de legislación importante y ahora está de capa caída.
—Entonces, ¿qué funciona ahora?
—La venta por suscripción.
—¿Se vive bien del porno en la red?
—Sí si consigues un número de visitas elevado. Tienes que crear tus propios canales de distribución y hay varias maneras de lograrlo: que consigas tenerlo gracias a que recibes muchas visitas o que webs con muchas visitas vendan tu contenido. Nosotros empezamos vendiendo nuestras webs y ahora estamos desarrollando el patrocinador.
—Pero el sexo amateur en Internet es gratuito. ¿Cómo luchar contra esto?
—El porno nunca es un problema…
—Me refiero a su gratuidad y sus consecuencias sobre su negocio, no a problemas éticos…
—Sí, le entiendo. De hecho, yo nunca he pagado por ver sexo. Internet es un canal de distribución interesante. Nosotros subimos escenas gratuitamente y de hecho las escenas que más visitas reciben, esos cachitos, pertenecen a las películas que después más se venden en la red.
—El caramelo en la boca…
—Si eres de la industria del porno y no estás gratis en Internet, no existes. Si en la red no encuentras gratis algo sobre un actor o una actriz, es que no son importantes.
—Su trabajo es más ´suave´ que la vieja escuela, que era y es realmente machista en las películas…
—Cuando empezamos decidimos tirar a la basura todo ese concepto de cine para adultos en el que se insultaba e incluso pegaba a las mujeres… (tuerce el gesto). Hay mucha gente que no percibe bien el porno, que lo asocia con cosas que desprenden mal rollo como la prostitución o las drogas. Queríamos eliminar todo eso, simplemente. Queremos un porno fresco, alegre y divertido…
—Parece que quieran socializar, democratizar el cine para adultos.
—Mucha gente me comenta que les he ofrecido algo que siempre quisieron hacer pero nunca pudieron. Hay que tener creatividad y lo grande de Internet es que puedes encontrar lo que más te apetezca y nosotros hacemos lo que más nos gusta.
—Pero el sexo en Internet es prácticamente omnipresente. ¿Se puede controlar?
—Cuando llegó Internet a España y a casa de todos, lo que más se comentaba era la posibilidad de verlo gratis. Hubo un cambio de consumo importante.
—Y ahora de estilo, porque parece que gusta más el amateurismo…
—Prefiero un polvo que parezca real que un espectáculo en el que los actores no sienten nada. El erotismo amateur lo hacen parejas que se conocen, que se quieren y que desprenden más morbo. Es muy bueno conseguir, y es lo que nosotros intentamos, imágenes de un polvo real.
—Que pueda probar cualquiera…
—Eliminamos de nuestras producciones las posturas complicadas, gimnásticas, que nadie puede hacer. No son naturales y nadie se identifica con ellas. A las actrices les decimos que se olviden de la cámara y disfruten. Hay que vender placer.
—Están decididos a desmitificar el cine erótico… Parece que cualquiera puede ser actor.
—Hay un requerimiento fundamental y es funcionar delante de gente, de una cámara, cuando no estás a solas con una mujer…
—Y ahora me soltará eso de la concentración… Por cierto, ¿en qué piensa para no terminar la escena antes de tiempo?
—(Risas). Sí he escuchado que alguno piensa en florecitas (más risas), pero la mayoría no tiene ese problema. El gran reto es tener la erección y aguantarla, y para eso tengo fórmulas mentales, claro.
—Desvele su secreto…
—(Risas). Por ejemplo, me imagino que la actriz es una prima…
—Usted ha grabado escenas polémicas como promoción frente a la Giralda o la Torre de Hércules. ¿Se plantea hacer algo en Ibiza?
—La isla es especial, maravillosa. El problema es que siempre que he venido de fiesta (risas). No he encontrado el sitio de la isla en el que grabar con cierta polémica, aunque seguro que existe.
—¿Ha cambiado su vida desde que se dedica a este negocio?
—Nada. Sigo con mi vida y con el mismo grupo de amigos. Quizás sí vivo mejor que antes, pero no he cambiado ni cambiaré mis hábitos de vida.
—¿Qué responde cuando le preguntan a qué se dedica?
—(Piensa unos momentos). Cuando estoy de fiesta no lo digo porque muchos creerían que estoy vacilando. A veces no lo digo para no parecer un fantasma. Pero no tengo problemas con esto. Suelo decir que trabajo en el mundo del sector audiovisual para adultos.
—¿Ha entrado la viagra en el porno?
—No hay que olvidar que hay actores que siguen trabajando después de muchos años y que ya tienen una edad… Hay diferentes métodos y hay gente que usa suplementos, y los he probado, pero no me han ayudado.
—Por cierto, ¿el tamaño importa?
—(Risas). Como productor te diré que sí, queda bien delante de cámara. Pero hay actores muy importantes que no se han caracterizado por tenerla muy grande.
—Como productor, ¿qué tiene que tener una película para triunfar?
—No sé, pero creo que lo importante es que la escena resulte morbosa, que tenga chicha.
—Tiene cara de buen chico y estudia una carrera. Aun así, ¿cómo llevan sus padres su profesión?
—Lo han aceptado por varios motivos. El primero porque soy hombre y, aunque mis padres no lo son, hay un machismo que rodea incluso a quien no lo es. Es lo de siempre, si te has liado a muchas mujeres, no pasa nada, pero si una mujer se lía con muchos hombres…
—¿Qué futuro le ve a esta industria en España?
—Hay que crear cosas nuevas, y es posible. No lo veo mal siempre que la gente haga las cosas como debe.
—En una entrevista dijo que quería dedicarse a esto desde niño. Resulta algo rarito, ¿no cree?
—(Risas). ¡De verdad, era muy pequeño cuando empezó a interesarme! Cuando vi mi primera película a escondidas, en casa de un amigo, todos se fijaban en lo normal… ¡Y yo comentaba que cambiaría la decoración y el vestido de la protagonista!
—Tal vez le gustó por el protagonismo del actor… Debe haber mucho ego entre los profesionales…
—Es importante cuando ruedas, porque si llegas al plató sin ego, es muy probable que no tengas una erección y creo que es algo que suele pasarle a la gente en los cásting. ¡Tienes que llegar y pensar: aquí yo soy el gallo!















