Un periodista en La Mansión

(Por Alex Salgado) – La penúltima vez que estuve con Nacho Vidal me abofeteo… La última vez que estuve con Nacho Vidal me sacaron en los informativos de la Sexta… Esta vez me toca hablar con el actor rodeado de mujeres en pelotas…

Un coche me traslada hasta la mansión donde Nacho convive con seis chicas como parte del reality show del que todo el mundo habla. Me intimida enormemente eso de estar con los leones dentro de su jaula, el paso definitivo después de compartir cientos de entrevistas, stands en festivales, etc.
Me abre la puerta una chica completamente en pelotas que me recibe con dos besos y me hace pasar. La mansión esta en completo silencio (muchas chicas aun duermen) excepto por un pequeño perro que juega con alguna de las miles de bragas que hay esparcidas por este santuario del porno. A los pocos minutos Nacho baja por las escaleras y tras darnos un abrazo me deja entrevistarlo por enésima vez este año, charlamos de su detención, de sus apariciones en los programas del corazón, de México y sobretodo del reality.

No cuesta mucho darse cuenta que estamos siendo filmados continuamente y debo confesar que la sensación es bastante vergonzosa. Poco a poco las chicas van desfilando para tomar el desayuno que Cristian (marinero curtido en mil batallas) les sirve con cariño, Nacho me sigue contando anécdotas sobre la primera semana de cautiverio y me confiesa entre sonrisas que se siente algo viejo para según qué retos.
La mansión está decorada en tonos violeta, pero lo más llamativo (además de las cámaras) es el olor de sexo que flota por el ambiente. Mientras charlo con Nacho dos chicas practican sexo oral en la cocina y miles de espectadores miran como las demás se duchan en directo.

Tras hablar con Nacho pasan por mi sofá (que ya tiene la forma de mi culo) todas las chicas de la mansión, una por una me cuentan las excelencias de tener sexo con el rey del porno español. Resulta divertido hablar con chicas que apenas lucen una toalla como única vestimenta para la ocasión…
En la segunda planta una chica completamente desnuda me pide que nos hagamos una foto, mientras sus compañeras lo dan todo delante de las cámaras. Tras la foto subo otro par de plantas para toparme con dos chicas más que lucen sus encantos al sol.

Esto es la Disneylandia del porno, un paraíso para los pornógrafos que cada día desde su adolescencia se han tocado la picha mirando porno. Chica en pelotas por todos los rincones, bragas tiradas por el suelo, gente practicando sexo sin pudor, etc.
Espero que me queden muchos años antes de morir, aunque no me importaría fallecer en este lugar.
Bajo a la planta principal para toparme de morros con una chica de enormes pechos saltando sobre el sofá para deleite del usuario que se lo está pidiendo vía chat. En la cocina Cristian prepara la comida mientras una morenaza se toca un poco el sexo. ¡Mires donde mires hay alguien en pelotas!

Un ratito después nos sentamos todos para comer unas deliciosas lentejas que el marinero más simpático del planeta nos tiene preparadas. Cuando llega la hora del postre la mayoría de chicas abandonan la mesa para seguir practicando sexo, yo decido tomarme mi helado de chocolate sentado en una lujosa butaca desde donde puedo contemplar todas las escenas.
Como tengo mi grabadora llena de jugosas entrevistas decido pasar el resto de la jornada ejerciendo de voyeur sin molestar lo mas mínimo. Lo más divertido es escuchar como las chicas hablan con los usuarios, una extraña sensación porque solo se oye la voz de las chicas.

Las similitudes con el famoso concurso de televisión que todos conocemos son enormes, resulta brutal saber que hagas lo que hagas serás filmado. Aunque lo más sorpréndete es ver la naturalidad con la que estas chicas lo viven, las conclusiones que uno saca tras una visita como esta son sencillas:
No hay un solo actor porno en España con el carisma de Nacho, capaz de generar toda esta expectación…
No hay un solo periodista en España capaz de pasar un día entero en la mansión y salir vivo, solo yo…
No hay un solo formato en toda la red como este, no me extraña nada que los usuarios estén como locos…

Finalmente abandono la casa dejándoles libertad absoluta para fornicar sin parar el resto de la noche, con la promesa de volver la próxima semana. En el momento de las despedidas dos de las chicas no dejan de manosearse los culos en uno de los rincones. ¡Sera mejor que me marche si no quiero poner en peligro mi matrimonio!
Aunque ya participe en un reality de televisión hace unos años nada tiene parangón con esta experiencia, creo sinceramente que todos los fans del porno deberían pasar aunque fuera un rato en este lugar.
Seguiremos informando…












